Buenos días. Para cuando despiertes te aseguro que me tendrán dormido. Me obligan a dormir mas tiempo que el que yo a ello dedicaría pues dormir es no estar pensando en tí. Te aseguré no apartarme de ti después de tu beso pero pasé el día pensando en ti, pensando en el momento en que al hablar contigo te pudiese contar que, por esta vez, tras tu beso las cosas no me cambiaron mucho, pensé que estarías distraída cuando me lo diste, no me inyectaste el néctar de la pasión, porque no pude pasar del estadio de crisálida en esa transformación que siempre en mi consigues y que me lleva a la felicidad como la de la vistosa mariposa adornada de líneas y colores que revolotea por todas partes.
Transformado por esa metamorfosis que me causas podría salir volando por una de las ventanas de mi casa para ir a la tuya a verte mientras lees, descansas, te afanas por ayudar a tus hijos, te relajas, poder ver en el brillo de tus ojos tus pensamientos, disfrutar de poderte ver cómo eres, extraordinaria como se, y revoloteando alrededor tuyo satisfacer en una ínfima parte mis ansias de tenerte cerca. Pero no, no ocurrió así, esta vez con tu beso no pasé más allá de crisálida, estarías distraída.
Llegará un nuevo día y mi querida alma gemela me dará, esta vez, dos besos con sus pensamientos rebosando amor y con ellos conseguirá la cercanía a la realidad de los deseos de su amante admirador más ferviente que muere por viajar hasta sus dominios para tenerla cerca. En ningún caso, corazón compartido, te vengo a decir qué hacer pero sí digo lo que hacer esta vez para que pueda estar y sentir que te tengo cerca.
En este mundo no puedo pasar más allá de sentirte cercana, en otros planos de existencia es diferente, te tengo muy cercana, estás conmigo, siempre, a toda hora, venga vente conmigo, vayámonos a esos otros universos y vivamos nuestras dos vidas cada una en su plano. Un día quizá ya pueda saber y contarte cómo podríamos ir a esos poliversos en lo que todo lo nuestro sería posible.
Imagino que esta vez cuando despiertes no lo presentiré porque como te he dicho se han empeñado en que debo de dormir más tiempo restándome una parte importante del que a ti te dedico, pero sólo son componendas porque la solución real, la verdadera, sólo la tenemos tu y yo.
Y otro nuevo día mi alma se despertará con dos besos de su amada alma gemela, de su musa, de su preciosa niña querida, que me reconfortarán y me transformarán, esta vez sí, para que pueda revolotear a su lado con alas llenas de motas y colores que le llamen a las puertas de su amor.
Guillermo Piquer F. - junio 2016
