Has oído hablar en alguna ocasión del conde Von Lustig?. Pues si quieres pasar un buen rato leyendo el ingenio de los humanos te pasas por el Google y que te diga sobre Victor Lustig, que por supuesto nada tenía que ver con rangos de la nobleza, es alucinante.
Lustig, que vivió en el último tercio del 1800 y el primero del 1900 es, secillamente, el más grande y ocurrente estafador de la historia.
Entre sus estafas bien elaboradas que podrás conocer te puedes encontrar con la estafa que le hizo a un Banco en EEUU con unas falsificaciones de un par de bonos de 25.000 dolares cada uno que necesitaba convertir en dinero u obtener un importante crédito para las inversiones y comercios que le dijo al banquero que iba a hacer de inmediato con lo que el Banco le concedió el crédito que era la estafa que buscaba. Cuando el banquero tuvo claro que le había estafado no se atrevió a denunciarlo a cambio de que Lustig no hablara con la prensa y explicara lo fácil que había resultado engañar a esa entidad. Solía salir bien parado de sus estafas y habitualmente también conseguía un dinero extra a cambio de su silencio.
Otra muy llamativa, cómo te lo explicarías, fue la estafa a Al Capone, el mafioso número uno, al que le sacó 5.000 dólares de beneficio sin arriesgar nada.
Tuvo un tiempo en que se lo pasaba crucero tras crucero y en ellos hacía las estafas a los pasajeros que detenidamente había elegido.
Inventó una máquina de imprimir dinero y la vendía por 30.000 dólares, un precio ridículo para las auténticas fortunas que se podían imprimir. Para imprimir algo de forma tan perfecta la máquina necesitaba 6 horas entre impresión e impresión. Los primeros 3 billetes de 1000 dólares salieron perfectos (son los que él había puesto dentro de la máquina para estafar), luego sólo sacaba papeles en blanco, así es que cuando el comprador o compradores de la máquina se daban cuenta del engaño ya no había forma de localizarle.
Ahora bien, la mayor estafa que hizo, digna de un auténtico genio, fue la venta de la Torre Eiffel. La vendió una primera vez y al mes trató de volverla a vender pero esta vez salió mal y él despareció. Pero no te voy a contar cómo lo hizo, busca la información en Google como te he dicho y te deleitas con el ingenio humano.
Se calcula que fue detenido unas 45 veces pero se las arreglaba para salir sin cargos y con algún dinero extra por las "molestias" recibidas.
Una vida superinteresante. Falleció en prisión de una neumonía.
Si sacais alguna lección de su vida y de cómo supo aprovecharse de los demás llegareis a concluir conmigo que LA ESTAFA ES EL JUSTO PAGO A LA AVARICIA DEL ESTAFADO, como siempre, sólo hay que hacer un plan para que sea creíble aquello que "quieres vender". Es aplicable a todos los campos de la sociedad humana, incluso a la política, cómo no.
Entre sus estafas bien elaboradas que podrás conocer te puedes encontrar con la estafa que le hizo a un Banco en EEUU con unas falsificaciones de un par de bonos de 25.000 dolares cada uno que necesitaba convertir en dinero u obtener un importante crédito para las inversiones y comercios que le dijo al banquero que iba a hacer de inmediato con lo que el Banco le concedió el crédito que era la estafa que buscaba. Cuando el banquero tuvo claro que le había estafado no se atrevió a denunciarlo a cambio de que Lustig no hablara con la prensa y explicara lo fácil que había resultado engañar a esa entidad. Solía salir bien parado de sus estafas y habitualmente también conseguía un dinero extra a cambio de su silencio.
Otra muy llamativa, cómo te lo explicarías, fue la estafa a Al Capone, el mafioso número uno, al que le sacó 5.000 dólares de beneficio sin arriesgar nada.
Tuvo un tiempo en que se lo pasaba crucero tras crucero y en ellos hacía las estafas a los pasajeros que detenidamente había elegido.
Inventó una máquina de imprimir dinero y la vendía por 30.000 dólares, un precio ridículo para las auténticas fortunas que se podían imprimir. Para imprimir algo de forma tan perfecta la máquina necesitaba 6 horas entre impresión e impresión. Los primeros 3 billetes de 1000 dólares salieron perfectos (son los que él había puesto dentro de la máquina para estafar), luego sólo sacaba papeles en blanco, así es que cuando el comprador o compradores de la máquina se daban cuenta del engaño ya no había forma de localizarle.
Ahora bien, la mayor estafa que hizo, digna de un auténtico genio, fue la venta de la Torre Eiffel. La vendió una primera vez y al mes trató de volverla a vender pero esta vez salió mal y él despareció. Pero no te voy a contar cómo lo hizo, busca la información en Google como te he dicho y te deleitas con el ingenio humano.
Se calcula que fue detenido unas 45 veces pero se las arreglaba para salir sin cargos y con algún dinero extra por las "molestias" recibidas.
Una vida superinteresante. Falleció en prisión de una neumonía.
Si sacais alguna lección de su vida y de cómo supo aprovecharse de los demás llegareis a concluir conmigo que LA ESTAFA ES EL JUSTO PAGO A LA AVARICIA DEL ESTAFADO, como siempre, sólo hay que hacer un plan para que sea creíble aquello que "quieres vender". Es aplicable a todos los campos de la sociedad humana, incluso a la política, cómo no.
Guillermo Piquer. Mayo 2023
