Pues qué sueños inconfesables son éstos? Tan sólo existe belleza, un vida ideal y el placer de las oníricas vivencias inmateriales que no lo parecen en las que casualmente, o no, también están aquellos otros seres que buscan refugio por unas horas de su vida para abrir sus almas y vivir con libertad sus imposibles, lugar en el que, por veces, quedan grabados recuerdos que como los demás se diluyen en el tiempo.
De esa realidad, cuando creo despertar, entro en otro sueño, el de ese otro lugar en el que todo es físicamente tangible y el mundo mágico desaparece, el de las rígidas pautas dirigidas donde mucho es lo inalcanzable, en el que por su existencia aparece el otro, el de los sueños. O es al revés?. Dos mundos paralelos influidos el uno por el otro en una misma persona, uno del alma sin límites y el otro limitado por los sentidos encauzados, pero… uno de los dos es real, o lo son los dos, o no es ninguno?. Qué bello es vivir.
Guillermo Piquer. 2019.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario